Por Arturo Gutiérrez
– Hernández cuestiona el discurso feminista de Rojo de la Vega y exige respuestas sobre protestas y presuntos grupos de choque en Cuauhtémoc.
CDMX, 12 octubre 2026.- Citlalli Hernández llevó el enfrentamiento con Alessandra Rojo de la Vega al terreno que la propia alcaldesa ha utilizado para construir su presencia pública: el feminismo. En redes sociales, la acusó de criminalizar esa lucha y cuestionó una entrevista en TV Azteca por omitir asuntos relacionados con la actuación de la alcaldía Cuauhtémoc.
“Esa misma lucha de la que en su momento se benefició para posicionarse”, escribió Hernández al referirse a la protesta social y feminista.
La crítica busca abrir una disputa sobre la congruencia de Rojo de la Vega: cómo se relaciona su discurso de defensa de las mujeres con las actuaciones de su administración frente a manifestantes. Se trata de un cuestionamiento político de Hernández, no de una conclusión acreditada sobre los hechos.
Las preguntas que Citlalli pone sobre la mesa
Hernández calificó las apariciones de la alcaldesa como “entrevistas a modo” y afirmó que “convenientemente hubo preguntas que quedaron fuera”.
Su primer cuestionamiento fue quién autorizó que supuesto personal de la alcaldía actuara como “grupo de choque” para dispersar a manifestantes y si se respetaron los protocolos correspondientes.
El segundo se dirigió al entorno digital que respalda a Rojo de la Vega:
“¿Está de acuerdo con que algunas cuentas de X que la respaldan difundan discursos de odio y mensajes discriminatorios contra la población LGBTTTIQ+?”.
La pregunta no demuestra que esas cuentas tengan vínculos orgánicos con la alcaldía, pero busca que Rojo de la Vega se pronuncie sobre los mensajes que Hernández les atribuye.
Cuauhtémoc entra al centro del enfrentamiento
Hernández agregó que tampoco se preguntó a la alcaldesa por denuncias sobre un supuesto financiamiento de golpeadores desde Cuauhtémoc para intervenir en la marcha de “Generación Z”. En el mensaje proporcionado no aparecen datos que permitan verificar esas denuncias o conocer su situación.
En términos políticos, la publicación coloca a Citlalli en la discusión sobre quién puede representar las causas feministas y defender el derecho a protestar en Cuauhtémoc.
Sin anunciar una candidatura, Hernández ya interviene en la disputa por el rumbo político de la alcaldía. Su mensaje puede interpretarse como una señal de posicionamiento hacia una eventual contienda, aunque atribuirle una aspiración formal requeriría una declaración explícita.
El reto para Rojo de la Vega está planteado: responder a los cuestionamientos sobre su administración y a la crítica de una figura que decidió entrar de lleno al debate público sobre Cuauhtémoc.









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