Por Dana Rodríguez
– La jefa de Gobierno llegó al Congreso CDMX arropada por una nutrida comitiva. Entre banderas, saludos y sonrisas, el Segundo Informe tuvo su primera escena política en la calle.
CDMX, 14 octubre 2026.- Clara Brugada caminó desde Eje Central hacia el Congreso de la Ciudad de México por una calle de Donceles donde aquella mañana sobraban acompañantes. El trayecto era corto; la fotografía, políticamente rendidora.
Gabriel García, Julio César Moreno, Dolores Padierna y Pedro Haces acompañaron a la mandataria rumbo al recinto de Donceles y Allende. La escena parecía cumplir una regla no escrita de la política: cuando llega quien gobierna, conviene estar cerca y, de preferencia, dentro del encuadre.
Antes de la tribuna vino la postal.
Brugada quedó al centro, con un conjunto fucsia y un chaleco ornamentado, levantando la mano derecha. Alrededor se acomodó una comitiva de varias filas, entre trajes oscuros, prendas bordadas y sonrisas dirigidas hacia la cámara. Los de adelante aparecieron de cuerpo entero; los de atrás encontraron huecos entre hombros y cabezas.
La imagen permite leer un mensaje de respaldo. También recuerda que, en política, la cercanía se comunica con centímetros: estar junto a la jefa de Gobierno tiene un valor que ninguna fotografía necesita explicar demasiado.
Donceles, pasarela del respaldo
La calle puso el resto de la escenografía: banderas, sombrillas de colores, teléfonos levantados y espectadores detrás de las vallas. Al fondo se distingue un instrumento de viento, detalle que añade aire de festejo a la llegada institucional.
En esa estampa cabía la ironía del relato: hasta Pedro Haces parecía haberse salido de una escena de Garibaldi para incorporarse al paseo. Una comparación de ambiente, con la banda visual de fondo y el desfile político por delante.
El apoyo llevaba horas instalado. La Jornada informó que integrantes de organizaciones llegaron desde la madrugada y que algunos acamparon en las inmediaciones del Congreso. Sobre Allende se colocó una pantalla para seguir los posicionamientos de las bancadas y el mensaje de Brugada.
Había lugares distintos para participar de la ceremonia: junto a la mandataria, detrás de las vallas o frente a la pantalla.
Para la prensa también hubo delimitaciones. El mismo diario reportó un cerco que impedía a los periodistas acercarse a los invitados. Un detalle relevante en una jornada dedicada a informar sobre el ejercicio del gobierno.
Del saludo al balance
La llegada del 14 de octubre enmarcó la sesión solemne por el Segundo Informe de Gobierno. El documento había sido entregado desde el 1 de septiembre por César Cravioto, secretario de Gobierno, a la presidenta de la Mesa Directiva, Olivia Garza de los Santos. La comparecencia de Brugada añadió el mensaje político al expediente institucional.
Después vendrá la revisión legislativa. Del 20 de octubre al 16 de noviembre, el Congreso tiene programadas las comparecencias de 23 titulares de dependencias. Tres pasarán por el Pleno: César Cravioto, el 20 de octubre; Pablo Vázquez, secretario de Seguridad Ciudadana, el 22; y Juan Pablo de Botton, secretario de Administración y Finanzas, el 27. Los demás acudirán ante comisiones.
Ahí tocará poner cifras, decisiones y resultados sobre la mesa. La fotografía de unidad dará paso a los posicionamientos de las bancadas y a las preguntas al gabinete.
Pero la primera escena quedó afuera: Brugada al centro, la comitiva alrededor y Donceles convertido por unos minutos en escaparate político.
La jefa de Gobierno llegó para presentar su balance. Sus acompañantes dejaron, de paso, constancia de su cercanía.










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