Por Dana Rodríguez
CDMX, 15 abril 2026.- La denuncia del diputado morenista Gilberto Herrera Ruíz no sólo destapó un presunto fraude multimillonario contra maestros queretanos: también exhibió amenazas políticas, presiones sindicales y una red que habría operado bajo protección gremial.
Herrera aseguró que, tras hacer pública la denuncia contra CATEM y SITEM, primero fue desmentido y después amenazado políticamente. Según reveló, el mensaje fue directo: si continúa exhibiendo el caso, no contará con respaldo sindical para futuras aspiraciones políticas. La advertencia habría llegado desde el entorno de Erick Osornio, dirigente de CATEM en Querétaro.
El escándalo se agravó cuando, tras negar inicialmente los hechos, CATEM terminó reconociendo la existencia de la fundación “México de Mil Colores”, pieza clave en el esquema señalado. Para el legislador, esa contradicción confirma que sí existió una estructura organizada para enganchar a docentes con falsos apoyos y convertirlos en deudores cautivos.
El mecanismo dejó a cientos de maestros atrapados en créditos que jamás entendieron haber contratado. Muchos pensionados y trabajadores del sector educativo comenzaron a notar descuentos en sus salarios cuando ya era demasiado tarde: sus firmas digitales habían sido usadas para formalizar préstamos con intereses desproporcionados.
La acusación golpea directamente la credibilidad de CATEM, organización ligada al diputado Pedro Haces, y abre un nuevo frente de crisis para el sindicalismo nacional. Mientras crece la indignación entre docentes afectados, la exigencia es una sola: castigo penal a los responsables y devolución inmediata del dinero perdido.










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